La semana pasada estuve de nuevo en Madrid aprovechando mis cuatro días de descanso.
Me ha dado tiempo a ver muchas cosas: he estado en el museo Reina Sofía, en el Thyssen, en alguna que otra exposición y, sobre todo, callejeando porque Madrid es un sitio donde hay de todo y da gusto pasear por sus calles e ir viendo sus edificios, estatuas, monumentos, etc; por no decir también la cantidad de tiendas que hay, donde puedes encontrar de todo.
Una de las veces
Israel y yo entramos en una donde había artesanía de Toledo. Allá había un montón de objetos medievales como, por ejemplo, réplicas de espadas como la del Cid o la del Señor de los anillos, armaduras, etc... Otra de las veces nos metimos en una tienda donde había ropa gótica, ropa que no se ve en mi localidad. Vamos, que busque uno lo que busque, si no lo encuentra en Madrid creo que no lo encuentra en ninguna parte.
Estuve de nuevo en la Rey Juan Carlos (universidad donde estudia Isra) y me dió mucha alegría ver a
Juanjo y a Álvaro Navarro, a los que hacía ya tiempo que no veía.
La noche antes de coger el tren de regreso a casa, fuimos a cenar
Isra y yo con sus compañeros de piso (Juan y Manolo) y un amigo (Roberto) a un chino y por primera vez probé la sopa de aleta de tiburón (en realidad no me la pedí yo, pero probé un poco del plato de Israel y la verdad es que me alegré de no habérmela pedido, jaja :-P)
Como siempre que voy a Madrid, me lo he pasado genial y he vuelto a casa con las pilas recargadas. Hice algunas fotos, las cuáles podéis ver
aquí.